Misión de Santa Cruz en Chile
Nuestra Historia
Religiosos de Santa Cruz en Chile





   

Av. Egaña 940 Peñalolén  Teléfono (56-2) 222 68 000

 









   

contador de visitas
Visitas
REFLEXIONES

70 AÑOS DE CRUCES Y ESPERANZAS EN CHILE     

Por: P. Pedro Parra CSC.

El lema que ha acompañado a nuestra Congregación desde sus inicios es “la Cruz nuestra única esperanza”.  Desde la llegada de Santa Cruz a Chile en el año 1943, nuestro trabajo y misión se ha centrado en la educación de los niños y jóvenes, a través de la Educación en el Colegio Saint George.  En esta experiencia educacional se fue descubriendo la “Opción preferencial por los pobres”, a través del trabajo en la Parroquia San Roque que estaba ubicada en la parte alta de la Comuna de Ñuñoa, lo que hoy se conoce como la comuna de Peñalolén.
Los primeros religiosos que llegaron a Peñalolén se encontraron con un sector bastante pobre, porque el inicio de nuestras poblaciones está basado en la “operación sitio o tomas”. Los pobladores vivíamos en situación bastante paupérrima, ni siquiera teníamos agua, ni luz eléctrica. Los primeros religiosos vivían en las mismas condiciones que los demás pobladores. Por lo mismo la Congregación se unió a las organizaciones sociales de ese entonces para conseguir lo necesario para vivir, es decir en la lucha por el agua y la luz eléctrica.

En los años 80 bajo la figura del Padre Gerardo Whelan csc,  como Párroco nuestro, la Congregación se unió a la lucha por la democracia, acompañando a nuestros pobladores en sus dolores, tratando de ser fieles a nuestra constitución número 2 sobre misión. No fue fácil, muchas incomprensiones acompañaron este trabajo, lo que hizo que nuestros religiosos y  laicos fueran amenazados y muchas veces detenidos y torturados, entre ellos se destaca a Mario Mejías que fue detenido y torturado por la CNI (Central nacional de investigaciones), después del discurso pronunciado ante el Papa Juan Pablo II en la población La Bandera, años después su hijo fue asesinado. Son las cruces que acompañaban la misión de Santa Cruz.

Hoy día seguimos acompañando a nuestros pobladores con nuevos desafíos, ya no es la lucha por la democracia, pero si la lucha por la educación, por la salud digna y gratuita para todos, por una vivienda digna y acompañando a nuestros pobladores que hoy son abuelitos y muchos de ellos no sólo sufren necesidades económicas, también sufren de la soledad y las incomprensiones de sus propias familias. La cruz de nuestros hermanos sigue siendo nuestra esperanza para estar al lado del Señor, desde ahí seguimos sembrando esperanzas en nuestro Chile, donde tenemos raíces cada vez más profundas.


Noticias Anteriores