La Misión

Como cristianos tenemos en la fe en Cristo resucitado, un tesoro que no podemos esconder.  El Beato Basilio Moreau, lo sabía claramente, y por eso hizo de Santa Cruz una comunidad apostólica, una comunidad de misión y servicio.  Un servicio que sabiendo de la fragilidad de la obra que fundaba, a la vez se apoyaba en su profunda fe en la divina providencia, lo que hacía actuar confiado en el constante apoyo del Señor.  Así a solo 5 años de la fundación de la Congregación, pese a la escasez de recursos humanos y materiales, desde Francia se enviaron misioneros a África, América y Asia.

Basilio Moreau hablaba con insistencia de la necesidad de un verdadero “celo apostólico”, un “deseo abrasador” de que “Dios sea conocido amado y servido”.  Es la fe que se traduce en acción y se dirige al bien de los demás.

Este es otro de los pilares de nuestra espiritualidad. Queremos  recorrer este camino de fe, e invitar a otros a hacerlo desde el servicio.  Como comunidad sabemos que el servicio y la misión  son un llamado a todos los cristianos, y por eso desde un comienzo el Beato  Moreau, quiso que laicos y religiosos trabajaran muy unidos en el apostolado, y ello en un época en que el rol del laico en la Iglesia era restringido a una función más pasiva.  Así en la actualidad nuestras Constituciones nos recuerdan que: “Nuestro compromiso invita a nuestros hermanos y hermanas en la fe a responder a su vocación, y es una manera concreta de trabajar con ellos por la difusión del Evangelio y con todas las personas por el desarrollo de una sociedad más justa y humana.” (Constitución 1 n.7) En Santa Cruz no hay auténtica comunidad que no tenga una misión.

Como Congregación nuestro servicio se dirige: “de una manera preferente a los pobres y oprimidos, a quienes vemos no solo como servidores, sino como sus prójimos, para estar con ellos y ser de ellos” (Constitución 2 N 13).  A esto nos animan nuestras Constituciones, y es expresión de nuestra espiritualidad desde nuestros orígenes.

Era el deseo del Padre Moreau que los miembros de Santa Cruz, como seguidores de Cristo, dieran preferencia al servicio a los más pobres en todos sus apostolados, y más aun en su época él ya hablaba de un “amor preferencial por ellos” (Pedagoía Cristiana P. 10), que como Congregación queremos renovar cada día, en especial en América Latina.