Agradecimiento por las exequias del P. Diego Irarrazaval, C.S.C
Santiago – Chile 22 de julio del 2026
“Damos gracias a Dios por ustedes, recordándoles constantemente en nuestras oraciones”
1Tes 1, 2
Queridos hermanos sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos, amigos y bienhechores:
La familia que reza unidad permanece unida.
El Superior y el Consejo del Distrito Chile – Perú, les queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a todos los que nos acompañaron en estos días de dolor y esperanza.
A todos quienes participaron en los funerales, gracias por su presencia en el velatorio, en la Misa Exequial y en el sepelio. Gracias por sus oraciones, por las flores, por los cantos, por el silencio respetuoso, por las coronas de caridad y por cada palabra de consuelo. Su cercanía fue para nosotros signo concreto de la comunión fraterna que el P. Diego, tanto amó y cultivo durante su vida sacerdotal.
A todos quienes no pudieron participar, gracias también a ustedes. Sabemos que desde sus casas, comunidades, trabajos y lugares de misión elevaron oraciones, ofrecieron Misas y se unieron espiritualmente. La distancia no apagó el cariño. El P. Diego, recibió el consuelo de una iglesia que reza unida, aunque esté dispersa.
Agradecimiento especial:
A la familia del P. Diego, C.S.C: por su fe, su fortaleza y por compartirlo con nosotros durante tantos años.
A la Comunidad donde residía: por la acogida y el cuidado en estos últimos meses.
Al personal de salud, cocinera, enfermera y cuidadoras: por su entrega y ternura.
A los concelebrantes: Obispos y sacerdotes. Coro, maestro de ceremonia y equipo de liturgia, por la belleza de la celebración.
A todas las Comunidades de la Congregación de Santa Cruz en Chile, Perú y del mundo por los sufragios ofrecidos.
El P. Diego ya goza de la presencia del Señor. Nos deja el testimonio de un sacerdote entregado, alegre y cercano. Que su ejemplo nos impulse a seguir sirviendo al Pueblo de Dios, con la misma generosidad.
Que Nuestra Señora de los Dolores, los bendiga y les recompense con abundancia.
Fraternalmente en Cristo.
P. Alfredo, C.S.C
Superior Distrito Chile – Perú
Congregación de Santa Cruz