El 22 de octubre, en la fiesta de San Juan Pablo II, familias y comunidades de distintos países se unieron al Rosario Global por la Paz, una convocatoria internacional promovida por la Congregación de Santa Cruz y Holy Cross Family Ministries. Bajo el lema “Defendiendo a la Familia”, la iniciativa invitó a personas de todo el mundo a rezar el Santo Rosario por la paz, sumándose a una misma cadena de oración.
En Chile, Rosario en Familia realizó la jornada en la Parroquia Santa María de la Esperanza, en Maipú, donde familias y participantes se reunieron a las 11:00 horas para rezar el Santo Rosario. La convocatoria también invitó a las familias a participar desde sus hogares y a registrar sus lugares de oración, como una manera de mostrar la presencia de esta cadena de oración en distintas partes del mundo.
En Perú, Rosario en Familia llevó el rezo del Santo Rosario a colegios, parroquias y grupos juveniles de Lima, Piura y Arequipa. En Lima, la oración se realizó junto a los estudiantes de inicial y primaria de la Institución Educativa Caminito de Belén, mientras que en Piura participaron los feligreses de la Parroquia Santísimo Sacramento. Arequipa fue el centro de misión destacado de este año: las actividades comenzaron el 21 de octubre con el grupo juvenil Virgen de Guadalupe y continuaron el día 22 con estudiantes del colegio San Juan Bautista de La Salle y fieles de la parroquia El Sagrario. En total, más de 1.200 personas participaron en las jornadas realizadas en el país.
Por su parte, INFAM abrió las puertas del Centro Patricio Peyton para recibir presencialmente a familias y devotos desde las 8:30 a.m. La actividad también fue transmitida en vivo, permitiendo que quienes no pudieron asistir se sumaran a la oración desde sus hogares. La jornada fue una oportunidad para reunirse en torno a la fe y poner en manos de Dios las necesidades del mundo y, especialmente, el anhelo de paz.
A través de estas actividades, los apostolados de Chile y Perú se hicieron parte de una convocatoria que traspasó fronteras y reunió a personas de distintas edades y comunidades. Colegios, parroquias, grupos juveniles y familias se unieron en una misma oración, renovando el compromiso de promover la oración familiar y fortalecer los vínculos de fe.
Esta jornada también recordó el mensaje del Padre Patrick Peyton, impulsor de la oración en familia: “La familia que reza unida permanece unida”. Una invitación que sigue vigente y que, en esta ocasión, convocó a personas de distintos lugares del mundo para pedir por la paz.
