Fraternidad Santa Cruz en Lima

Por: Maria Eliana Carrasco, Directora de Estudios Saint George’s College.

El programa formativo dirigido a los estudiantes que egresan constituye una experiencia especialmente significativa dentro de la trayectoria educativa del Saint George’s College.

Uno de los aprendizajes más significativos que emergió de este Proyecto Pastoral fue la posibilidad de reconstruir vínculos entre compañeros de una misma generación. Este aprendizaje trasciende la experiencia puntual. Nos recuerda que parte importante de la formación de nuestros estudiantes consiste en desarrollar la capacidad de mirar al otro sin prejuicios, darse nuevas oportunidades, reconocer la dignidad de cada persona y comprender que nuestras primeras impresiones muchas veces no alcanzan para conocer verdaderamente a alguien.

Otra experiencia profundamente significativa fue la visita y acompañamiento, durante dos días, al Centro Yancana Huasi, donde los estudiantes pudieron compartir con niños con diversas condiciones de neurodivergencia y discapacidad, entre ellas síndrome de Down, autismo y daño cerebral. Este encuentro los llevó a reflexionar sobre la fragilidad humana y, al mismo tiempo, sobre el enorme valor y dignidad de cada vida. También surgió una profunda valoración del esfuerzo y sacrificio de tantas madres y familias que acompañan diariamente a sus hijos. Esta realidad les permitió mirar sus propias vidas desde una perspectiva diferente y reconocer con mayor gratitud los dones recibidos, sus propias oportunidades, sus familias y, particularmente, a sus madres.

El programa también permitió a nuestros estudiantes conocer y experimentar de manera más concreta la misión que la Congregación de Santa Cruz desarrolla en distintos lugares del mundo. Este aspecto resulta fundamental, porque les permite comprender que pertenecer a una institución educativa de Santa Cruz significa también ser parte de una comunidad que tiene una misión que trasciende las fronteras del colegio y del propio país.

El cierre de la vida escolar constituye una oportunidad privilegiada para mirar el camino recorrido y proyectarse hacia el futuro. Este Proyecto pastoral le permitió a nuestros estudiantes descubrir que todavía tenían mucho que conocer de sus propios compañeros, que detrás de las diferencias hay personas con historias y corazones que merecen ser descubiertos, que el encuentro con quienes viven situaciones de mayor vulnerabilidad puede ayudarnos a mirar nuestra propia vida con mayor gratitud y que, como parte de la comunidad de Santa Cruz, están llamados a mirar el mundo con una disposición de servicio y esperanza.